La información periodística según Marcos Aguinis por Enzo Vicentín Hace un tiempo entré a la página web del diario La Nación buscando noticias para leer, y encontré una nota de opinión escrita por Marcos Aguinis cuyo titulo era “Se acercan las FARC”. Aguinis es un tipo conocido. Ha escrito varias novelas y en los últimos años sus ensayos han sido éxitos editoriales. Es uno de los autores argentinos más leídos en los últimos años. Es columnista del diario La Nación, donde publica con frecuencia sus reflexiones. Además de escribir, Aguinis se ha ocupado en los últimos años de manifestar sus ideas políticas en medios de comunicación o núcleos de pensamiento liberal. También ha firmado el “manifiesto” del recientemente creado Grupo Aurora. Quien lo haya escuchado al menos una vez, sabe que Aguinis es un ferviente crítico del gobierno de Cristina Kirchner, así como lo es de los de Evo Morales y Hugo Chávez. Pero bueno, en esta nota el objetivo no es hacer un perfil de Aguinis sino analizar su nota de opinión. En “se acercan las FARC” Aguinis comienza denunciando que el grupo insurgente colombiano tiene armas y bases de entrenamiento en la provincia de Jujuy. Los contactos fuera de Colombia hechos por las FARC incluyen al gobierno de Evo Morales y a otros grupos que actúan en territorio boliviano. Luego el eje de la nota pasa de Bolivia a Venezuela para dar cuenta de los lazos que unen a las FARC con Hugo Chávez, y luego se involucra al gobierno iraní. Un párrafo final expresa la crítica del autor hacia el gobierno argentino por intensificar sus lazos con gobiernos “corruptos y profanadores de la Constitución” (Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua) y no con gobiernos serios. En principio habría que decir que pasar por Colombia, Jujuy, Bolivia, Venezuela e Irán en una nota que apenas supera las mil palabras de extensión no es algo muy común. La coherencia interna es por lo menos confusa. Aunque trate siempre de hablar de las FARC y sus “socios”, el autor se toma licencias para criticar al líder indígena boliviano Felipe Quispe por afirmar “¡Si algunos usan zapatos y otros ojotas, que todos usemos ojotas!”, y luego a Hugo Chávez porque “el éxito notable que está logrando Colombia en su extenuante guerra contra esa organización desalmada e inmoral [las FARC] lo irrita. Lo considera su propia derrota”. Las afirmaciones de Aguinis son una invitación a la polémica, ya que es un claro exponente del liberalismo que ve en algunos gobiernos latinoamericanos casi el rostro mismo del diablo. Pero lo que más me interesó de su nota fueron los recursos que su autor utiliza para construir el argumento. Digamos que hay un tono “ensayístico” donde su opinión se sustenta por sí misma, pero gran parte de la nota busca exponer hechos como si fueran verdades, y eso nos lleva a indagar en las fuentes que las sustentan. Luego del párrafo inicial donde Aguinis nos habla de las FARC, el autor se despacha con una denuncia contundente: “En la provincia de Jujuy corre la voz de que han ingresado armas de las FARC y que en los escondrijos de nuestro bello y laberíntico Norte hay gente entrenándose con esas armas de fuego. Muchas de esas armas tienen origen venezolano”. La pregunta que uno cuando lee semejante aseveración es ¿de dónde obtuvo esa información Aguinis? ¿Habló con alguien que vive en Jujuy y le pasó esa información? ¿Tuvo acceso a algún informe de inteligencia? ¿Lo leyó en alguna investigación? Aguinis nos trata de convencer que lo que él dice está basado en un extenso artículo de Douglas Farah titulado “Bajo el abismo: Bolivia bajo Evo Morales y el MAS”. En realidad Aguinis no nos dice que leyó esa nota, solo se limita a decir “según Douglas Farah, multipremiado corresponsal e investigador, las FARC han aumentado su presencia en Bolivia desde que Evo Morales ganó la presidencia”. El primer problema que uno le encuentra a la nota de Aguinis es que cuando se lee la investigación de Farah (en español o el original en inglés) no encuentra ninguna mención a que las FARC estén operando en territorio argentino. Por lo tanto debemos concluir que la fuente que utiliza Aguinis para afirmar que en Jujuy operan las FARC es “corre la voz”, o sea ¡un rumor! Es decir que una de las afirmaciones del artículo que más peso tiene, y que incluso respalda el título “Se acercan las FARC” carece de sustento serio, al menos que alguien piense que los rumores son fuentes de información serias. Posteriormente Aguinis vuelve sobre el mismo punto y dice: “[Hugo Chávez] Ha comprado una desproporcionada cantidad de armas y es obvio que las reparte, así como repartió petrodólares en muchas valijas. Una cantidad sustancial ingresó en Bolivia y desde Bolivia cruza fronteras. Ojo, que las fronteras de Argentina son porosas”. De nuevo, el artículo de Douglas Farah no afirma que el gobierno venezolano ingrese armas en Bolivia, sino que toma dos elementos de las relaciones entre los gobiernos de Bolivia y Venezuela que no parecen decir lo mismo que Aguinis dice. Farah afirma: “El hecho que Chávez ha prometido repetidamente mandar a los militares venezolanos en apoyo a Morales en caso de disturbios y crear como dijo el Che Guevara un guerrillero Argentino/Cubano ‘uno, dos, tres Vietnams’ en Latinoamérica, no es insignificante”. Y en otra parte de su nota: “Adicionalmente a la ayuda institucional, Chávez se ha movido agresivamente a reforzar a Morales y mostrar la influencia venezolana de forma pública. Venezuela ha otorgado dos helicópteros superpumas para el transporte del presidente, así como a prestar a Morales el jet presidencial venezolano para viajes internacionales. El personal de seguridad venezolano para Morales es el principal. La presencia de tropas venezolanas en suelo boliviano ha ocasionado disturbios en algunas ciudades de la Media Luna. Chávez a su vez aumento leña al fuego cuando públicamente criticó al ejército boliviano por no apoyar lo suficiente a Morales y advirtió repetitivamente que él intevendría militarmente a favor de Morales si hubiera cualquier intento de derrocar a su aliado.” Estos fragmentos de la nota de Farah no sustentan lo que Aguinis afirma. Incluso el paso de las armas desde Bolivia a Argentina no está mencionado en ninguna parte de la nota de Farah. Ni hablar del carácter “poroso” de las fronteras argentinas. ¿Tengo que pensar que la fuente es de nuevo el mismo rumor o directamente es la imaginación de Marcos Aguinis? Aguinis nombra en su nota tan solo una vez a Douglas Farah. Ni siquiera cita algún fragmento de la nota escrita por este periodista norteamericano, que actualmente trabaja para el Washington Post y que para escribir su nota pasó nueve días en Bolivia entrevistando a analistas políticos, funcionarios de gobiernos anteriores, líderes de la oposición, periodistas y diplomáticos (esta información se encuentra en el artículo original, escrito en inglés). Todo lo que Aguinis dice en su nota -al no referenciar al artículo de Farah- da la impresión de haber sido investigado por Aguinis mismo. Pero si leemos las dos notas nos damos cuenta que el trabajo de Aguinis es un básicamente un resumen del trabajo de Farah. Comparemos a tal fin el primer párrafo de la nota de Aguinis con un párrafo de la nota de Farah: Aguinis: “Las FARC se acercan a la Argentina. De esto se viene hablando, pero sin tomarlo aún con suficiente preocupación. Sabemos que esta guerrilla nació en Colombia hacia 1964 y es no sólo la más antigua en permanente actividad, sino la que más potencia tiene debido a que su línea marxista original ha derivado hacia los secuestros extorsivos y un desembozado narcotráfico. Poco queda de los ideales voceados al principio. No obstante, ha conseguido desplegar una vasta red de aliados y cómplices en América latina y Europa, muchas veces por ignorancia o desinformación, pero sobre todo por intereses espurios, como la conquista del poder y su retención a toda costa.” Farah: “La insurgencia más antigua y más larga del hemisferio es la de las FARC en Colombia. Nace de las milicias del Partido Liberal en Colombia y se forma en 1964 como una insurgencia marxista. En las últimas dos décadas ha ido perdiendo cada vez más su núcleo ideológico y se ha estado autofinanciando a través del tráfico de cocaína y el secuestro de cientos de rehenes. En años recientes la organización ha trabajado duro para establecer una red fuera de Colombia, con aquellos que la apoyan en Latinoamérica y Europa.” Otro ejemplo: Aguinis: “La supervisión de las FARC en Bolivia es realizada por Nubia Calderón de Trujillo, quien utiliza el alias de "Esperanza" o de "Ana María". Su responsabilidad se extiende, por ahora, a Perú, Ecuador y Bolivia; aún no manifiesta de forma abierta que también mira hacia la Argentina.” Farah: “Las FARC trabaja en Bolivia y fue coordinada por un alto miembro de la Comisión Internacional de las FARC, llamado Nubia Calderón de Trujillo, que usaba los alias “Esperanza” y “Ana María.” Un comunicado interno de fecha 11 de febrero de 2004 firmado por uno de los altos comandantes de las FARC señalaba que: “Reajustes en el Plan de Trabajo de la Comisión Internacional,” entre ellos, “Esperanza es ahora responsable por el trabajo en Ecuador, Perú y Bolvia.””. Como puede verse, la información es la misma. Los invito a que lean las dos notas y hagan también ustedes la comparación. Lo que hace Aguinis en varios pasajes de su nota es agregarle a la información provista por Farah algunas apreciaciones personales, como las de Quispe y Chávez que se vieron anteriormente, o la de que los que apoyan a las FARC lo hacen por ignorancia o desinformación. Pero cuando de un párrafo de Farah como el último que vimos Aguinis introduce a Argentina ya deja de ser una apreciación para convertirse en información no sostenida por ninguna fuente, o sea una información que no debería ser utilizada en una nota periodística. Recordemos que el extenso trabajo de Farah solo concentra sus críticas en el gobierno de Evo Morales y en sus relaciones políticas con Venezuela, Irán o Cuba. Lo hace desde una perspectiva conservadora, ya que habla de Venezuela y Bolivia como gobiernos que persiguen a los opositores políticos, aborrecen a la Iglesia católica, atacan a la prensa y tiene vínculos con organizaciones terroristas. Sin entrar a polemizar con ese recetario de acusaciones de derecha, lo interesante es que a lo largo de todo su trabajo Farah nada dice de Argentina. A la relación entre la información del trabajo de Farah y Argentina, solo Aguinis la conoce. Todo parece remitir al “se corre la voz” como única fuente de su argumentación. Marcos Aguinis tiene libertad para polemizar con el gobierno nacional y con los que lo defienden. En efecto, lo ha hecho más de una vez. También es libre de escribir lo que piensa. Pero escribir una nota donde el 90 % es un resumen de un trabajo de otro periodista, y nombrarlo una sola vez no habla bien de la honestidad intelectual de Aguinis. Más preocupante aún es que sostenga el título de una nota y algunas afirmaciones dentro del cuerpo tan solo en un rumor. Eso no cuadra ni en una nota de opinión ni en una periodística. Es una nota que carece de fiabilidad y valor. Hablando mal y pronto, más que una nota es una chantada. Yo no escribiría una nota como esta si no pensara que Aguinis llega a través de La Nación a miles de personas que lo leen y que posiblemente le crean. Y si no pensara que Aguinis es un “intelectual” de derecha que cada vez tiene más prensa. Así estamos. ¡Pobre patria mía con “intelectuales” como Marcos Aguinis! Opiná sobre este tema |
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